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María Sánchez: Cuando los servicios públicos no están autorizados ¿A quién le echamos este muerto?

Denuncia pública ‘Lo que se aprecia en la foto son restos de una plancha de Uralita y se encuentra detrás de los contenedores de basura de la calle Mareta’

María Sánchez, ciudadana teldense y colaboradora de este medio, se encuentra en un dilema, y es que, no es para menos, dadas las circunstancias.

María es una vecina del núcleo de San Gregorio, persona seria y muy considerada por su acercamiento y predisposición en atención a los demás y, como mismo le gusta ayudar y ponerse al servicio de quienes necesitan de ella, también es una mujer que no tolera los abusos, intolerancias y mucho menos el poco civismo de algunas personas, cuestiones que en más de una ocasión ha tenido que denunciar públicamente, después de los trámites procedentes, como a ella le gusta hacer las cosas, bien y regladas.

He aquí que, una vez más se encuentra con una de las muchas cosas que, por alguna razón, algún desaprensivo/va, o no, porque de alguna manera ha pensado que cerca de la basura era el lugar idóneo, sea como fuese, la cuestión es que, esta buena mujer, como mismamente redacta con sus palabras, se encuentra en un dilema, hasta el momento en que, alguna cabeza pensante o responsable político en el Ayuntamiento de Telde, la saque de dudas, y ya que se apuntan, que de paso manden a retirar los citados restos de uralita. 

Porque… como ciertamente responde el señor que recoge los trastos, esos restos contienen amianto, y claro, es un peligro, por lo tanto, siguiendo las recomendaciones, lo idóneo sería que, desde el propio ayuntamiento, y más concretamente desde el área que corresponda, lo mejor para todos sería que enviaran a la mayor brevedad posible a retirar ese amianto de la vía pública, más que nada, por lo del peligro, máxime cuando además, la zona donde se encuentran estos contenedores y en concreto los restos de amianto coinciden con el colegio María Auxiliadora, y en consecuencia, tránsito diario de las alumnas del propio centro, razón de más para darle la prioridad que requiere, y todos tan contentos…

Una mañana que coincidí con el camión que recoge los trastos, me percibí que el señor que hace este trabajo no recogía estos restos de Uralita, al preguntarle el motivo, me contestó “esto no lo recogemos nosotros porque contiene amianto” callé ante la respuesta tan evidente y me fui a mi casa dándole vueltas a la cabeza y pensando ¿Si no lo recoge el camión de los trastos, quién y cuándo se llevaran este muerto que algún desaprensivo dejó ahí?



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