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El Comentario: ‘Pedro y Pablo’, ¡que buenos pica piedras!

Tenemos que acostumbrarnos que lo que toca ahora son políticos que pueden decirnos mentirijillas

Lo que antes se llamaba entre familias y por necesidad, mentiras piadosas, en política se ha convertido en una costumbre. Lo que ha hecho repensar el voto a los electores, no importándole mucho los programas ni sus contenidos, creando verdaderos cultivos de radicalizaciones sin importarles muchos las posibles consecuencias.

El electorado está cansado y aburrido ver como candidatos y candidatas se rasgan las vestiduras exponiéndose como los mejores y los más fiables sin la más mínima vergüenza, enarbolando la bandera de los más consecuentes y verdaderos del mercado. A todas, en el transcurso de sus paseíllos electorales no dejan de señalar a aquellos adversarios y algunos apuntan que no quieren saber nada de ellos, ni ahora ni cuando sean de nuevo elegidos.

Estos elementos son capaces de hasta jurar si fuera necesario para convencer y quedarse con el voto, que los jóvenes abandonaran sus casas antes de cumplir 30 años, nuestra clase política es para catalogarla como, un espécimen peligroso y a la misma vez, en nuestro sistema también necesarios, susceptibles de ciertas correcciones en su organismo vital más importante, ósea, el cerebro.

Tenemos que saber, por ahora, que por mucho que la mona se vista de seda, mona se queda. Nuestros políticos actuarán a golpe de interés partidistas y entre col y col, alguna lechuga para mantener el escaparate surtido. Con este gobierno que se nos presenta entre Psoe y Unidas Podemos, en principio todo apunta que, por competitividad política entre ellos, tengan la posibilidad de poder estar la balanza a favor de la ciudadanía.

En un gobierno anunciado de progreso, y con las dificultades actuales de convivencia en Cataluña, por querer un buen puño de ciudadanos la independencia, no todo apunta a que las soluciones se den beneficiando al Estado, igual aparecerán soluciones intermedias que no agriete más la convivencia entre los independentistas y aquellos que viven en Cataluña y que no quieren ser independientes.

Sé que el resto de los españoles, según nos dicen, también tenemos derecho a decir algo al respecto, si calentamos o no la posibilidad de la separación del Estado español de Cataluña con los catalanes independentista y no, dentro.

Visto lo visto con los pactos entre políticos que no iban a pactar y que no dormirían con ministros de un color o de otro, y que de buenas a primeras, pelillos a la mar, creo que no digo nada extraño si dejan hacer con todas las de la ley un referendo en Cataluña y sepamos de verdad de la buena, con una campaña acorde al problema que se quiere resolver y luego optar por la solución menos perjudicial para todos los que conviven en la Comunidad Catalana, sabiendo cuál es ese sentir libre e independiente depositado en las urnas por los implicados en el conflicto actual. Ya, ya lo sé que, si eso se resolviera así, ya estaría liquidado, pero puestos a llevar a cabo soluciones rápidas ésta no está descartada.

Canarias vuelve a estar en el marcador político, podemos tocar premio, todo vuelve a estar a expensa de los números necesarios para la suma de la mayoría que hará a Pedro Presidente y a Pablo, aunque sea tercero, vicepresidente del Gobierno. Pedro y Pablo, dos políticos condenados a gobernar España a regañadientes, no creemos que esas diferencias existentes de atrás, se resuelva con un estrechamiento de manos y un abrazo.

Las cuestiones que existen entre ambas formaciones con la Banca, el Ibex 32, las puertas giratorias además de los visibles cortes, no tomaduras, cortes de pelos entre ellos, necesitan como mínimo un Congreso antropológico mundial.

Audio_El Comentario Miércoles 131119



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