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El Comentario «No hay guerra más hiriente, que la de entre hermanos y parientes»

Tan lejos y tan cerca, lo que está ocurriendo en Cataluña no se le desea ni al peor de los enemigos

Lo que estamos viendo por las televisiones es solo el principio de un cultivo muy contaminante que no suele terminar bien. Estamos oyendo de una guerrilla organizada a través de las nuevas tecnologías, donde las aplicaciones, los whatssapp e internet, son los dirigentes que hacen posible la dirección que toman los acontecimientos en las calles de la Comunidad catalana.

Hay mucho en juego, dentro y fuera de Cataluña y bien lo saben los que están sufriendo la presión de los radicales que hacen todo y algo más para imponer sus pensamientos independentistas sí o sí. Hemos oído que en Cataluña existen ciudadanos de bien que no quieren la independencia del Estado español, éstos no suelen hacer la bulla que hacen los que están a favor de la independencia.

Las sentencias dictadas están pareciendo más una disculpa premeditada, que el motivo que, supuestamente, están ocasionando los disturbios en las calles y los sabotajes a los medios de transportes. Existe, dicen, una organización muy bien preparada que tiene todo muy controlado para los comienzos y altos de los diferentes altercados públicos. Las personas de bien, que son la mayoría, están viviendo esas imágenes, desde la distancia con mucha incertidumbre, nos viene a la cabeza esas imágenes que, solo veíamos en los países donde existían situaciones que no suelen terminar bien, al menos en Europa.

En Ecuador, en ese país sudamericano, lindando con Colombia y Perú, se ha liado una muy gruesa, y fea, los indígenas han puesto entre la espada y la pared a un gobierno que quería llevarlos a un tutelaje económico que los ecuatorianos no han aceptado. Lo de Ecuador se fraguó por una crisis generada por un decreto económico, dando pie a unas protestas y disputas con duros enfrentamientos hasta que una de las partes cede y se resuelve el conflicto, derogándose el paquete de medidas que suponía un alza del precio de la gasolina.

Después de 12 días de escenas de violencias, disturbios, vandalismo, excesos policiales y episodios de represión, según los organismos internacionales, una vez que se sellaron los acuerdos entre los indígenas y el gobierno, se volvieron a la calle, pero en esta ocasión era para dejar todo en orden, se habían hecho cargo de intentar que todo volviera a la normalidad limpiando y ordenando todo aquello que habían utilizado para sus protestas.

En Cataluña, parece que se alegran de quemar todo lo que sea esfuerzo y dinero que venga de España, importándoles muy poco lo que destrozan en la calle. Mientras, los máximos dirigentes de Cataluña en su salsa, ellos no tienen nada que hacer en las oficinas, ellos están dedicados a llevar combustibles a los conflictos callejeros con su presencia, eso sí, sus nóminas intocables y pagadas por todos los españoles, independentistas y los que no lo son. Mientras los entendidos en leyes diciéndonos que, tal como han sido las sentencias, los condenados están más fuera que dentro.

La Sociedad española está preocupada, al margen de los temas políticos, no se quiere vivir ningún enfrentamiento que vaya más allá de esas trifulcas callejeras, aunque no vallan luego a recoger ni a limpiar nada.

Vemos muchos jóvenes al frente de los ataques y recibiendo las descargas policiales, una juventud que tiene en vilo a sus familias que no saben cómo llegarán a sus casas después de estas protestas tan violentas, eso no deja tranquilo a ninguna madre ni a ningún abuelo.

Nuestros políticos deben de dar un primer paso, nuestros políticos desde el Gobierno de la nación y desde la Comunidad autonómica de Cataluña, deben de cerrarse y pelearse en las instituciones y dejar tranquila a la sociedad que ya bastante tiene con mantenerlos.

Audio_El Comentario Miércoles 161019

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