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Gregorio Viera: “Zona de confort”

El pasado 28 de abril no fue un ensayo general y ahora el estreno, no es una segunda vuelta, sobre todo porque hay actores y actrices que han vivido muy bien en su zona de confort durante todo este tiempo

Buenas tardes a todas y todos. Gracias por compartir una tarde más un comentario con otra visión, otros ojos, otra pluma. Hoy: “Zona de confort”

Dice la psicología clínica que: “la zona de confort se refiere a un estado mental donde la persona utiliza conductas de evitación del miedo y la ansiedad en su vida diaria, utilizando un comportamiento rutinario para conseguir un rendimiento constante sin asumir ningún riesgo, es decir, con el “piloto automático”. Es un espacio personal compuesto de estrategias y actitudes que utilizamos a menudo y con las que nos sentimos confortables, instalándose en nuestra manera de actuar porque nos sentimos seguros. Es una zona que sólo abarca lo conocido, ese ambiente donde estamos a gusto y nos hace sentir seguros porque todo está bajo nuestro control, pero la pasividad y la rutina provoca apatía y vacío existencial, impidiendo el crecimiento personal al renunciar a tomar iniciativas que ensanchen los límites de esa zona”.

Tras el 28A, se ha instalado un relato de algunos dirigentes políticos teldendes, haciéndonos creer que es factible la translación de los datos del pasado domingo, al domingo 26M y aunque, con la boca chica reconocen que todo esto ha sido una suerte de movilización motivada sobre todo, por el miedo a que la ultraderecha pudiera ser la clave para un gobierno a la andaluza y que fue el detonador, para que saltaran todas las alarmas y esa movilización dio como resultado, un cambio en el mapa político, con la boca grande dicen justamente lo contrario, para que no creamos que han caído en sus propias contradicciones.

Las series analizadas de las distintas contiendas electorales, demuestran que votamos de manera distinta, según la elección que se trate. Ahí están todas esas series donde en un municipio se vota por mayoría a fuerzas nacionales, en unas elecciones generales como luego, en las municipales, algunas formaciones políticas de corte nacionalista alcanzan la mayoría, en algunos casos absoluta, dejando en mínima, la representación de esa fuerza política a nivel nacional. No hay que ir muy lejos de nuestro municipio para comprobarlo. Pero claro, ese relato no gusta, porque en nuestra zona de confort nos acostumbramos a engañarnos, porque es preferible creer que los astros se han alineado para otorgarnos su influjo, y ese influjo nos dará el bastón de mando en los ayuntamientos.

Alguien, al atardecer del primero de mayo, bajo el influjo todavía de las consignas que trabajadoras y trabajadores coreaban por las calles de todo el país, me decía que, el 26M seria un buen domingo, que le habían dicho desde la zona baja de esta ciudad, que conoce bien, aunque viva donde el almendro rompe en flor a finales de enero, que pintaba bien todo esto, que la fuerza más votada se haría con el bastón de mando del consistorio, que se veía la fuerza, el empuje de miles de corazones que habían llenado las urnas el 28 de abril, una cerveza de la tierra y un vino de rioja Ario, hacían de fieles escuchadores de este relato construido sin tener en cuenta las variables que en estos casos habría que analizar.

No podemos perder el norte, hacernos creer que esa fuerza que el domingo arrastró a una derecha dividida, que perdió su centralidad para recuperar a sus votantes, lo que hizo fue perderlos aún más, arrasará, lo pies en la tierra. No votamos igual en unas elecciones que en otras. No da igual si las elecciones son generales o locales, porque en lo local, frenamos, miramos quienes de nuestros vecinos y vecinas se presenta, porque en lo local, analizamos lo que dice, lo que promete, pero sobre todo que hace o hizo, o por el contrario lo que dijo que iba a hacer y se quedó por el camino. Porque en lo local, nos conocemos todos y todas, porque Telde sigue votando como pueblo, porque se fía de la palabra. El pasado 28 de abril no fue un ensayo general y ahora el estreno, no es una segunda vuelta, sobre todo porque hay actores y actrices que han vivido muy bien en su zona de confort durante todo este tiempo.

Y ahora, precisamente ahora, en ausencia de emociones que nos hagan vibrar, palpitar, emocionarnos, comprobamos que, sus incertidumbres o sus inseguridades les han impedido trabajar para mejorar nuestras vidas, esas vidas a las cuales siempre, siempre se dirigen para refugiarse de sus debilidades, de sus ansiedades e incomodidad. Diría que muchos y muchas no quieren estar y sin embargo están, la zona de confort le impide racionalizar y esforzarse para cambiar.., con la pluma del Faycan.

Con la Pluma del Faycan “Zona de confort”



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