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‘El Comentario’ ¡Cuanto más se saca de un hoyo, más grande se hace!

Comentario diario de El Mostrador de Ezequiel López

Es este un relato que puede llevar a más de uno a la reflexión, y es probablemente mi sana intención. Contaré un hecho que fue verídico y que posiblemente abriría alguna pieza nueva en algún caso de corrupción si estuviera vigente. Si no lo hice en su momento posiblemente ahora ya esté fuera de lugar.

Erase una vez en un pueblo cuyo nombre me cuesta recordar, hubo un político de muy buena posición en esos momentos que fue consultado para un gasto general, en una obra institucional. Ese político dio su visto bueno para la recuperación de aquella finca con la inversión prevista a realizar en una empresa de prestigio y profesional. Todo estaba pactado y acordado para que el siguiente lunes se pusieran a trabajar, el pedido con la empresa elegida. Pero hubo interferencias ocasionadas por el interés de otro político, que quería controlar la compra de ese material, pues se consideraba con el mismo poder del que había dado la orden de comprar, pues, si no se hacía como él pedía, posiblemente esa partida económica para esa obra no saldría adelante.

El interlocutor amonestado por el político que quería controlar la compra, optó por llamar al primer político y ponerle al corriente de lo sucedido, ¡sorpresa! Ya se había enterado y aceptaba intermediación del nuevo y la daba por bueno, justificándolo, pues la pretensión del nuevo interlocutor político era llevarse el 20 por ciento de la compra, y tan fresco que se quedó.

Esta situación fue una situación que se daba y que había que afrontar si queríamos continuar con el proyecto, que por cierto, no pudo salir, pues nunca se hizo esas inversiones, al menos en aquella finca, si coincidió que el susodicho apareció coordinando otra finca con la misma actividad, aún siendo y ejerciendo como político.

Si esto no lleva los nombres y apellidos correspondientes es por dos cuestiones fundamentales, una primera es que todo se dio en unas conversaciones privadas y sin testigos ni grabaciones y segundo que después de conocer el final de la gran obra de corrupción llevada a cabo, este caso era pecata minuta.

En esta historia se da que los dos mencionados y no descubiertos aquí, están hoy en día relacionados con la política actual, quizás no de primera línea, pero no por no querer, es más bien por no poder. Por si existiera algún parecido o alguien sospechara de cualquier político, de algún estamento, decirles para su tranquilidad, que es relato, pudo haber sido fruto de mi calenturienta imaginación política.

Existen en la actualidad personajes que la vida les ha tratado muy bien, les han dejado jugar con fuego, han padecido algunos quemazones, han estado relegados al ostracismo político durante algunos años y al final, algunos han tenido suerte y han cobrado, para bien, algunos justos y los otros pecadores, pero así ha sido y así debemos de aceptar.

Existen en la actualidad algunos personajes que no se conforman con haber sido acariciados por la bendita mano de Maradona, que todos la vimos y todos cantamos el Gol. Existe un grado superior de hipocresía entre los seres humanos, muy difícil de poder calcular si nos metemos en el sector de la política, ahí es bobería intentar hacer el más mínimo esfuerzo para señalar cualquier situación, o a cualquier elemento, pues ese cultivo es donde la hipocresía está a sus anchas.

Cuando alguien ha podido, por dos veces, en su vida, haber tocado unos logros que no imaginó nunca, aunque los deseara por su ambición desmedida, no debiera de tentar a la suerte una tercera vez, a sabiendas que, como diría del tonto del pueblo, ¡de ésta escapó loco!.

Estas elecciones que se vislumbran, vendrán cargadas de muchas promesas una vez más por los candidatos y candidatas, volveremos a ser víctimas de los encantadores de serpientes, por mucho que nos propongamos de presumir que no nos van a volver a engañar.

Ya se les está viendo a algunos el caminar de la perrita, se les ve a aquellos que se quieren ver refrendados por las urnas y a los otros que quieren hacer creer que sus elegidos, aunque haya escapado loco de la justicia, son la mejor oferta que existe en el mercado. Luego están los que vemos que sí o sí, quieren llegar a tener un carguillo, pues viendo ellos el parné que les rodea, no se cortan ni tienen el más mínimo escrúpulo para insistir, aunque no tenga ni pijotera idea lo que es una administración pública, en hacer que los colectivos o fiestas los tenga cerca del fotógrafo, como si tienen que entregar algún trofeo al último animal de la feria.

Hay mucha mediocridad, en todo, hasta en esta misma profesión, para no quedarnos fuera, en este equipo que conformamos los de la comunicación, los hay que podemos aplicarles aquello de “en el país de los ciegos, el tuerto es el rey”, y eso está ocurriendo, se creen con el derecho de exigir que les tienen que pagar, y mientras el otro, diciendo a los cuatro vientos que todo lo hace gratis.

No escapamos ninguno, en ningún bando, pero sin duda tenemos que apechugar con lo que se nos viene encima, ¡al carajo los cantamañanas!, debemos de asumir que todos los que no, nos interesa, pretenden lo mismo, no dar un palo al agua y vivir del presupuesto, el camino más acertado es, saber algo de él o ella y leernos los programas electorales y si nos convence lo que nos dicen, meditelo y haga lo que crea oportuno, y mientras no se olvide de dos cuestiones importantes, una, que el papel aguanta todo lo que le ponen y que echaos pa’lante, aquí y allí, ha habido y habrá toda la vida.

Audio_El Comentario Lunes 151018

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